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FELICIDAD/ PLACER  vs  GLOBALISMO/ FELICIDAD

17 de noviembre de 2020

Carolina Pamplona

Confundir felicidad con placer, sin duda una de las grandes manipulaciones de nuestra época, cómo confundir felicidad con globalismo. 

▬ El  PLACER son momentos, instantes, dopamina que pide más y más,  que lejos de saciarse va ampliando su nivel de tolerancia hasta que llega un momento que ya no vale, necesita reinventarse, entonces  vuela lejos, grita calladamente en esa búsqueda angustiosa de calmar el vacío existencial ya conocido, casi insoportable que pide ser llenado, compensado, aliviado como niño consentido clamando el juguete no merecido, fuera de lugar y tiempo.  

El placer como placebo y sustituto, es efímero, adictivo, caprichoso, protagonista, no acompaña, que si asfixia, invade, nubla la felicidad verdadera.  No sabe comportarse, no  es complaciente, ni obediente, no se aparta a un lado al ver su turno terminado, es insultante, competitivo y mentiroso, sus promesas son mentiras que se escapan al termino de su misión.  

La FELICIDAD por contra, al tomar la iniciativa, no grita ni anhela,  es sabedora de virtudes  superiores, complementarias,  serenas,  orgullosas por derecho, ESENCIALES.  

La  FELICIDAD,  encuentro con uno mismo,  con una forma de ser y hacer,  con valores profundos e identidad propia en el respeto, en la forma de entender la vida, trocito de cielo mantenido en el tiempo, en el confluir de los astros con las hadas.  

El placer de ser uno mismo en nada tiene que ver con lo efímero, que si con lo divino.  

Aniquilar la felicidad, someterla,  implica identificar sus astros y destruir sus hadas, esos valores y anclajes  personales que constituyen su verdadera esencia, dejarle sin alma sin dueño y a su vez, provocarle su propia soberbia, un desencuentro con su magia que le impediría poder observar su propia vulnerabilidad y el camino a restaurarla.  

Despojada de sus valores y empujada a la soberbia de su razón, cual niño malcriado, la persona se volvería funcional, sin sentimientos, manipulable y convertida en todo un personaje moldeado a  imagen y semejanza de su creador,  sociópata estatal, capaz de hacer bombardear cimientos y esencia, sustituyendo pensamientos y derechos fundamentales, por sus propios anhelos al juego de su CONTROL.  

El objetivo no será otro que conseguir que la humanidad olvide su cultura, ética, inteligencia,  autenticidad, para  poder ser manipulable bajo las redes de lo efímero, lo que decidirá qué se debe hacer, qué debe gustar, en que se debe creer,  creando drogadictos que irán sin duda a recoger sus edulcoradas órdenes y a pedir más y más angustiosamente, para terminar no sintiéndose nada, porque ese ¨sustituto placebo¨ es nada, aunque su angustia no le deje verlo.  

Alguien privado de voluntad, no tiene criterio de pensamiento y tampoco serenidad.  

La gran red de la mentira, ya está tejida y enredada, sin apenas percibirla.  

Esta tarea de adiestramiento, es vista en el día a día, ejercida, por las series televisivas, redes sociales, documentales,  gran pantalla, pero no somos conscientes, porque es dirigida, tiene  premio (satisfacción efímera) y castigo (evitación del premio) todo ello te encamina distraídamente a obedecer las indicaciones y deseos  más encubiertos. 

Se terminaron los cuentos Disney, donde se salvaba a la princesa, los superhéroes, donde se admiraba  a los buenos, la destrucción de los valores ha llegado trayendo consigo, adorar al malo y linchar al bueno, la postverdad, que no importan los hechos que si quién los cuenta y cómo los cuenta.  

Algo extraño está sucediendo, cuando nuestros jóvenes adoran a los narcos por lo que son y consumen sus sustancias fascinados, sin importarles sus consecuencias  que no efímeras, que si destructoras e inhibidoras de verdaderos sentimientos y productoras de debilitación mental.  

Nuestros jóvenes, quienes deberían ser el futuro de nuestro planeta, están siendo debilitados mentalmente estratégicamente, ya no tienen anclajes a los que sujetarse, ya no es importante la familia, ni la religión, ni la educación, que si los placeres efímeros, lo banal, la investigación de lo extraño sin sentido, la frivolización de uno mismo, del sexo, de la conquista, la repulsa de lo  bello, de lo esencial que no hace falta ser indagado, que si sentido.  

De un feminismo mal entendido, dirigido desde la sombra sutilmente, a través de la hiperconectividad virtual y sus múltiples variantes, medios que  estratégicamente lo han convertido en una lucha entre mujeres y hombres, promoviendo valores que atentan contra la naturaleza humana, la familia y el matrimonio tradicional convirtiendo incluso el deseo esencial de tener hijos, en producto caprichoso.  

De esta forma, la población encontrará serios problemas para reproducirse y aunque muchos pueden pensar que el mundo está superpoblado y faltan recursos y el medio ambiente se está despedazando, no es cierto, en el mundo hay recursos para todos, NO ES NECESARIO QUE LOS PODEROSOS  NOS REPARTAN LO QUE YA ES NUESTRO, NI NOS LO ADMINISTREN, PARA QUE EL PLANETA  NO CAIGA EN EL EXTERMINIO, MIENTRAS ELLOS LO DISFRUTAN A PLACER.  

Los  poderosos, disfrutan a espuertas de todo lo que al resto de los mortales le quieren privar, como si de una gran empresa corporativa se tratara, supervisando a sus líderes y teamleaders, pretenden contabilizar y distribuir las riquezas de su EMPRESA-PLANETA  a su antojo y beneficio, manipulan y someten, cual Jefe  tóxico que te controla hasta asfixiarte  fingiendo enfado si no cumples sus insólitos caprichos, como excusa perfecta para justificar sus perversas intenciones… control de la ÉLITE.  

No debemos permitir que nuestros jóvenes dejen de estudiar, que se comporten como burgueses caprichosos, solicitando banalidades y peleando por temas intrascendentes, que se desvíen de la verdad, no debemos dejarnos adiestrar por los caprichos de un gobierno que tiene su senda marcada para su propio fin y maquiavélica agenda, diseñada desde un marketing perfecto de bondades y buenismo, seducciones de inspiradas tecnologías y embaucadoras perspectivas, debemos ver más allá, debemos escuchar con esmerado esfuerzo el fin último de sus deseos.  

A una generación culta y bien formada, no se le engaña, reconocernos como sociedad, como tribu, como familia, como ser individual, capaz de pensar, de ser consciente de su propia espiritualidad, fe, cultura y anclajes, será la  evitación de que nuestro barco naufrague ante lo que ya nos ha puesto su red y está esperando que perdamos el rumbo, para poner el suyo, GLOBALISMO.  

Cuándo nuestros jóvenes qué deberían ser los responsables de crear un futuro mundo mejor, se les intenta convertir persuasivamente en una sociedad de consumo, acompañada de ideas como que solo se vive una vez, hay que aprovechar el tiempo caiga quien caiga, estás censurado si no cumples el programa, quedas despreciado si no entiendes…!  

Los juegos distractores de la verdad, desprotegen a los jóvenes de propósito y sentido, conduciéndoles  al vacío existencial más profundo, que buscará sin duda el falso reconocimiento en placeres efímeros, de los que tendrá que despertar para alcanzar su verdadera ruta y felicidad.  

La ÉLITE,  pensante en la sombra, escondida de nuestros ojos,  aburrida de sus vidas y efímeros  placeres, anhelante de poder y juego, ha decidido dar un paso más, apostar por toda la humanidad, agendar nuestra vida, creándonos una senda verde, de energías limpias, plantas aromáticas, video-juegos  ambientales, todo maravillosos verdes escenarios teñidos de esperanza,  abrazos emocionales, luces de colores y saludos al sol.  

Promesas infundadas de un futuro mejor, más sostenible más necesario, elegido por ellos y para ellos pero sobre nosotros, sobre nuestros valores y principios, nuestra forma de vida, nuestras familias, nuestros muertos, nuestra lengua, nuestra cultura, nuestra intimidad, movilidad y economía, un reinicio mundial 2030, decidido por unos pocos para unos muchos y secundado por Gobiernos y Corporaciones, empresarios, médicos, catedráticos, abogados, jueces…y todo a través de una gran ingeniería social sin alma.  

Vamos hacia una restructuración de toda la estructura económica mundial, Agenda 2030, ODS, GLOBALISTAS, afianzarán su poder a costa de destruir el del resto de la humanidad.  

Su sofisticada ingeniería social nos hará creer que todo es casual y para beneficio  nuestro y de nuestro  planeta y que el derecho de construir la propia vida y defender nuestra verdad, es pura tontería.

UTOPIA.  NO ES UNA FANTASÍA, QUE SI UNA DISTOPÍA, MAQUIAVÉLICA VERDAD.  

C.P  

CoreValue-LAB